Sección II DE LA PRENDA ESPECIAL DE COMERCIO

Sección II

DE LA PRENDA ESPECIAL DE COMERCIO

R.O. # 99, 8-11-1963

Art. (I).-  La prenda especial de comercio sólo podrá establecerse a favor de un comerciante matriculado y sobre los artículos que vende para ser pagados mediante concesión de crédito al comprador. El contrato prendario se hará constar por escrito en dos ejemplares, que corresponden el uno para el vendedor y acreedor y el otro para el comprador y deudor.

Art. (II).-  Para que tenga valor legal el contrato de prenda especial de comercio se lo registrará en el libro que al efecto llevará el Registrador de la Propiedad del cantón, exceptuados los cantones de Quito y Guayaquil que lo llevará el Registrador de Prenda Especial de Comercio. El contrato respecto de terceros tendrá como fecha de su otorgamiento la de la respectiva anotación o registro.

Art. (III).-  En el contrato de prenda especial se hará constar los nombres de los dos contratantes; el lugar y fecha de la celebración del contrato; el número de la matrícula de comercio del acreedor; la cantidad adeudada; el interés estipulado; el plazo de la obligación; la enumeración y descripción de la prenda y las señales y especificaciones que puedan servir para identificarla; la cabecera cantonal o parroquia rural donde el deudor debe conservar la prenda; la obligación irrestricta de permitir que el acreedor la examine cuando tenga a bien, o de exhibirla cuando éste lo solicite; y, el domicilio en que el acreedor y el deudor deben ser citados con motivo del contrato; el domicilio del deudor será aquel donde debe conservarse la prenda.

Art. (IV).-  El acreedor tendrá derecho a dar por terminado el plazo, si la prenda no fuere exhibida en el término de 48 horas, y en este caso o cuando se hubiere vencido el plazo estipulado, tendrá derecho a pedir que la prenda se la venda al martillo.

Art. (V).-  El acreedor demandará el remate ante el Juez del lugar que se haya determinado en el contrato y a falta de indicación, en el domicilio del deudor. La demanda, acompañada del ejemplar del contrato de prenda y certificado del Registrador que acredite que no ha sido cancelada, se presentará ante el Juez Provincial o Cantonal, según la cuantía, quien dentro de las veinticuatro horas de que reciba dicha petición, dispondrá que se cite al deudor prendario, para que dentro del término de dos días, ponga a órdenes del Juzgado la prenda. En caso de que la citación se hiciera por boletas, éstas se dejarán en el domicilio del deudor señalado en el contrato, o en el nuevo lugar indicado según el artículo décimo de los mandados agregar por el Art. 5o. de este Decreto.

Si el deudor no depositare la prenda en el término indicado, a menos que comprobare que no la puede depositar debido a  caso fortuito o fuerza mayor, el Juez, de la causa remitirá lo actuado al Juez penal, para los efectos previstos en el artículo mandado agregar después del Art. 549 (574) del Código Penal.

Art. (VI).-  Puesta la prenda a disposición del Juez, éste ordenará que la reciba el martillador, quien la hará avaluar por el perito que al efecto hubiera designado el Juez. El perito presentará su informe en el término máximo de tres días y recibido que fuere, el martillador señalará día y hora para que tenga lugar el remate. El remate deberá tener lugar después de los ocho días y antes de los quince días de la fecha del señalamiento. Este señalamiento y el avalúo lo publicará el martillador en el Boletín de su oficina, mediante carteles que los fijará en lugares públicos durante los ocho días anteriores a la fecha del remate y cuando menos, por una vez en un periódico de la localidad.

El martillador hará conocer con ocho días de anticipación al acreedor y deudor en los domicilios señalados por ellos  para el efecto, el avalúo de la prenda y la fecha en que se efectuará el remate.

Art. (VII).-  El día y hora señalados se procederá a la subasta aceptándose las posturas que cubran de contado por lo menos las dos terceras partes del avalúo.

El interesado consignará al hacer su primera postura, en efectivo o en cheque certificado, el diez por ciento del valor del avalúo para responder por la quiebra del remate. El acreedor puede hacer posturas con la misma libertad que cualquier otra persona, y si no hubiere tercerías coadyuvantes, que aleguen ser preferentes a la prenda, podrá imputarla al valor de su crédito y no hará la consignación del diez por ciento.

Si no se presentaren posturas, el martillador señalará nuevo día y hora para el remate recibiendo posturas que cubran de contado por lo menos la mitad del avalúo y si tampoco se presentaren propuestas, se volverá a sacar a remate por tercera vez y la especie se adjudicará definitivamente al mejor postor cualquiera que sea el monto del precio ofrecido.

Lo dispuesto en el presente artículo se aplicará para toda venta que se verifique al martillo.

Art. (VIII).-  Las posturas se las presentará verbalmente y serán pregonadas, y la adjudicación se hará en el mismo momento, al mejor postor, después de tres apercibimientos efectuados con un minuto de intervalo, si durante ese tiempo no se mejorare la última postura.

Hecha la adjudicación en el mismo momento se entregará a los demás postores las cantidades depositadas conforme a lo dispuesto en el artículo anterior.

Si dentro de las cuarenta y ocho horas de verificado el remate, el adjudicatario no pagare el precio de la especie, la adjudicación quedará sin efecto por este solo hecho y se abrirá de nuevo la subasta.

La baja del precio y los gastos que se causaren en el nuevo remate, serán de cuenta del anterior adjudicatario, respondiendo para ello el diez por ciento consignado en su propuesta.

Art. (IX).-  En el día y hora señalados para el remate se efectuará la venta, sin atender ni tramitar reclamo ni oposición alguna, salvo el caso que el deudor depositare el capital e intereses adeudados y los gastos hechos en la subasta, antes de adjudicarse la prenda al postor.

Si se hiciere dicho depósito el pago de la deuda, quedará libre la prenda y se la devolverá al deudor dando por terminado el trámite.

Si el depósito no se lo hiciere en pago de la obligación, manifestando que se propondrá la reclamación judicial correspondiente, el martillador depositará dicho valor, deduciendo sus derechos y los gastos de la subasta en la forma determinada en el Art. 226 (187) de la Ley Orgánica de la Función Judicial. Si dentro de los ocho días posteriores al depósito efectuado por el deudor o tercero perjudicado, el deudor fuere notificado por el Juez respectivo con la reclamación, enviará al Juzgado el expediente y el comprobante de depósito a fin de que resuelva sobre la reclamación.

Si no hubiere reclamación judicial o se encontrare vencido el término arriba indicado, el martillador procederá a pagar al acreedor el capital, intereses y costas. Si el valor obtenido del remate no fuere suficiente para cubrir esas obligaciones, entregará el total al acreedor, dejando constancia de este particular en el expediente; por el contrario si quedare saldo favorable, lo entregará al deudor.

El martillador devolverá al Juzgado de origen para su archivo, el expediente de todo lo actuado.

Art. (X).-  Si durante el plazo establecido para el pago, el acreedor o deudor cambiaren de domicilio, o quisieren señalar otro lugar para las citaciones, comunicarán este particular al Juzgado para que notifique dicho cambio a la otra parte contratante y al Registrador respectivo, quien anotará el indicado cambio al margen de la inscripción correspondiente.

Art. (XI).-  El hecho de no exhibir, o entregar para su venta el objeto dado en prenda, y cambiar de lugar de conservación señalado en el contrato, ocasionando perjuicios a la otra parte, el destruirlo o dañarlo dolosamente, el enajenarlo, donarlo o darlo en prenda a otra persona sin la intervención del acreedor, constituyen infracciones que serán sancionadas de conformidad con el artículo que se agrega después del 549 (574) del Código Penal.

Art. (XII).-  El ejemplar del contrato entregado al acreedor prendario es título negociable, sin más formalidades que el endoso y la respectiva anotación al margen de la inscripción del contrato ante el Registrador.

Los abonos a una obligación prendaria deberán constar anotados en el ejemplar del acreedor, sin perjuicio del recibo que por el abono respectivo está obligado a otorgar el deudor.

La cancelación se hará constar por el acreedor en el ejemplar que conserva en su poder, quien lo entregará al deudor para que con él obtenga la cancelación de la inscripción de la prenda donde el respectivo Registrador.

Si por cualquier motivo no se pudiere hacer la cancelación en el ejemplar del acreedor, se la hará en la copia conferida por el Registrador, en la forma determinada en el artículo anterior y con ella se obtendrá la cancelación en el correspondiente libro, a cargo de dicho Registrador.

Art. (XIII).-  En caso de pérdida o destrucción de cualquiera de los ejemplares del contrato, el Registrador conferirá una copia de la inscripción del mismo, que reemplazará al ejemplar destruido o perdido, copia que conferirá a petición de cualquiera de los contratantes, por orden del Juez competente, previa notificación contraria.

Art. (XIV).-  Si el producto de la subasta no alcanzare a cubrir el capital, intereses y costas, el acreedor podrá repetir, ante el mismo Juez, en la vía verbal sumaria, por el saldo del valor de su crédito en otros bienes del deudor.

Art. (XV).-  La falsificación, alteración o mutilación de un contrato de prenda, con el propósito de perjudicar a la otra parte o a terceras personas, será sancionado en la forma establecida en el Art. 314 (339) del Código Penal, por el respectivo Juez del Crimen.

Art. (XVI).-  El acreedor prendario podrá hacer efectiva la obligación desde su  vencimiento; si no ejerciere dicha acción dentro de los tres años posteriores, caducará el contrato sin que pueda alegarse convenio entre las partes contratantes para prorrogarlo, ni hacer subsistir la prenda caducada, que quedará extinguida por la prescripción.

Art. (XVII).-  El deudor puede cumplir con su obligación en cualquier tiempo, aun antes del vencimiento del plazo estipulado, pagando íntegramente el capital y los intereses debidos hasta el día de la cancelación. Si el acreedor rehusare aceptar el pago, el deudor podrá pagar por consignación.

Art. (XVIII).-  Cancelado totalmente el crédito, el deudor presentará el contrato de prenda cancelado por el acreedor, o la copia de la sentencia ejecutoriada o resolución definitiva que hubiere declarado extinguida la obligación, al Registrador para que cancele la inscripción en el libro respectivo.

Art. (XIX).-  Los comerciantes matriculados que establecieren el sistema de ventas a plazos o por cuotas sobre la mercadería vendida, quedan facultados para hacer constar sus contratos en formularios impresos que reúnan además de las condiciones generales, los siguientes requisitos: el nombre del comerciante o de la casa o establecimiento comercial que efectúa la venta; ambos ejemplares llevarán en la parte superior una misma numeración y constará indicada la forma como se pagarán las cuotas o dividendos y si se estableciere el sistema de cupones o documentos se indicará su número.

El vendedor podrá agregar en el ejemplar que queda en su poder un número de cupones igual a las cuotas o dividendos que debe pagar el deudor, cupón en el que constará, cuando menos, la referencia la contrato, el valor de la cuota o dividendo, su número y la fecha de vencimiento.

También podrá estipularse que el comprador suscriba obligaciones por los valores de cada cuota o dividendo de pago, con su fecha de vencimiento de acuerdo con el contrato.

Al pagar cada dividendo el vendedor entregará el cupón o documento, según el caso, debidamente cancelado, sin que sea necesario en esta modalidad, la anotación del abono en el ejemplar del vendedor.

Si el acreedor se negare a cancelar el contrato de prenda el deudor ocurrirá al Juez competente, con el ejemplar de su contrato y los cupones o documentos debidamente cancelados, para que con notificación del acreedor, obtenga la orden para la cancelación de la inscripción ante el Registrador.

El acreedor podrá solicitar al Juez el remate de la prenda, en el caso de que el deudor estuviere en mora en el pago de cupones o documentos por más de dos meses. Con la solicitud acompañará obligatoriamente el contrato de prenda con la totalidad de los cupones o documentos impagos, inclusive los que estuvieren por vencer.

Si el deudor antes del remate cubriere el valor de las cuotas o dividendos en mora, más los gastos, no se realizará la subasta y se entregará la cosa al deudor, continuando vigente el contrato.

Art. (XX).-  La Corte Superior de Justicia con sede en Quito y Guayaquil designará para dichos cantones un Registrador de Prenda Especial de Comercio, que durará tres años en su cargo y podrá ser indefinidamente reelegido. Dicho Registrador tendrá a su cargo el registro de los contratos de prenda especial de comercio.

Para ser designado Registrador de Prenda Especial de Comercio se requerirá las mismas condiciones que para ser designado Registrador de la Propiedad y en lo que fuere compatible, se aplicarán las mismas normas legales que existan para este último. Los derechos que el Registrador de Prenda Especial de Comercio perciba, serán los mismos que fije el arancel de derechos judiciales para el Registrador de la Propiedad.

En los demás cantones de la República el libro de Registro de Prenda Especial de Comercio estará a cargo de los Registradores de la Propiedad del respectivo cantón.

El Registrador llevará debidamente foliado y empastado el Libro de Registro de Prenda Especial de Comercio, en el cual se inscribirán por fecha de presentación los contratos de prenda especial de comercio, debiendo a cada contrato conferirse el número que cronológicamente le corresponde, dejando constancia el Registrador en los dos ejemplares el número de orden de registro y la fecha de la inscripción.

Art. (XXI).-  Los contratos de prenda especial de comercio pagarán como único impuesto el de timbres, que serán en el monto que determina la Ley de Timbres, de acuerdo con su cuantía, pero cuando se hayan suscrito obligaciones para el pago de cada cuota o dividendo, el contrato pagará timbres como cuantía indeterminada y los documentos con relación a la cuantía de cada uno de ellos. Los documentos deberán además inscribirse en la respectiva oficina Provincial de Rentas, de acuerdo con las normas que existen al respecto para los pagarés y letras de cambio.

Art. (XXII).-  Si sobre la cosa dada en prenda recayere orden de retención, secuestro o embargo, el vendedor demandará el remate de la prenda, pidiendo además se ordene la cancelación de las medidas asegurativas o preventivas.

Para el efecto acompañará el ejemplar del contrato y certificado del Registrador de que no ha sido cancelado. El Juez dentro del mismo juicio y sin más trámite dispondrá que la cosa sea entregada al martillador para su remate, quien cumplirá para ello con las disposiciones de Ley.

Si del valor de la subasta, una vez pagado el crédito y los gastos del remate, quedare un saldo lo pondrá a disposición del Juez que dispuso la retención, secuestro o embargo. Igualmente, queda obligado el martillador a poner a disposición de dicho Juez la prenda, caso de que no se rematara por haber pagado el deudor su crédito prendario o por cualquier otro acuerdo entre vendedor y comprador, a menos que el Juez que ordenó la medida lo dispusiere que la entregue al propietario.